Noche solar
lunes, 28 de diciembre de 2020
sábado, 31 de octubre de 2020
domingo, 18 de septiembre de 2016
sábado, 27 de diciembre de 2014
Quiero quedarme empalagado con tus caricias de nube
tus olores antiguos y tus palabras temblorosas
arrebujarme en almohadones que me protegen
como en la niñez lejana.
Quiero volver a tu vientre
recoger conversaciones del color de las nubes
pintar cielos grises mientras te escondo en mis venas
como en otras existencias.
Quiero soltarme de tus manos, sin soltarte
llorar sin lágrimas para parecer adulto
abandonarte mientras permaneces en mis brazos
como un animal certero.
Guardar entonces tu voz en un cofre, y oirla de cuando en cuando,
para quejarme de tu terca dulzura,
de tu casa de nubes que ya no entiendo
de tu miedo a morir en el centro del cielo.
tus olores antiguos y tus palabras temblorosas
arrebujarme en almohadones que me protegen
como en la niñez lejana.
Quiero volver a tu vientre
recoger conversaciones del color de las nubes
pintar cielos grises mientras te escondo en mis venas
como en otras existencias.
Quiero soltarme de tus manos, sin soltarte
llorar sin lágrimas para parecer adulto
abandonarte mientras permaneces en mis brazos
como un animal certero.
Guardar entonces tu voz en un cofre, y oirla de cuando en cuando,
para quejarme de tu terca dulzura,
de tu casa de nubes que ya no entiendo
de tu miedo a morir en el centro del cielo.
viernes, 12 de diciembre de 2014
Tus brazos me acunan,
ahora son una imagen trémula que olvidó el color de las fotografías,
débiles, de límites macilentos y geometrías perdidas.
Cuelgo unas palabras en el borde del cielo, y pienso en las frases que deberé hilar,
seguro las tejeré de tus dedos y desnudarás tu sonrisa cansada y suficiente,
perdida en un cielo que imaginas, al borde del cansancio.
Me suelto de tus brazos, que quisiera ver hechos alas, como aquellas de azúcar que salían de tus dedos,
y abandonarte en una nube.
Deja de mirarme así y aprende a volar de una buena vez.
viernes, 24 de octubre de 2014
Cae
el cielo sin alas, en medio de un vacío, una bocanada sin respirar en
el estómago. Una lágrima, se niega a caer y se desata, en el centro
del decir.
Cae un poema sin alas, a punto de morir en el piso... Un centenar de voces saben a humanidad replegan un vacío más profundo...que las voces caigan en singular teatro...el telón mostrará su caída en el espejo
Cae un poema sin alas, a punto de morir en el piso... Un centenar de voces saben a humanidad replegan un vacío más profundo...que las voces caigan en singular teatro...el telón mostrará su caída en el espejo
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