lunes, 6 de junio de 2011

............

Y si el reloj se detuviese en aquel día, cuando tus ojos solían brillar en medio de noches heladas y profundas, cuando tu sexo se respiraba en el aire y me cobijaba con tus labios, tal vez mis ojos se posarían bajo las estrellas en lugar de caer bajo mis párpados.

Y si dejase de respirar frente a tus ojos, cuando brillaban en medio de la lluvia y tu pecho acaloraba los vértices del cielo...tal vez dormir sería mejor que el peligro de estar vivo.

Sacudo el silencio del camino, susurrándote aquello que ya no escuchas, como mil pájaros chocando con las ventanas, el cielo parece haber cerrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario