Un beso en el centro de mi lengua hierve como la agonía del pájaro
mis ventrículas arden en el centro de tus manos
y en las esquinas de tu rostro quise colgar mis párpados.
Mis labios, alas cortadas de un ave inexplicable
podrían lamer tus venas, incansables,
sin explicación alguna, sin prólogo posible.
Un beso en el centro de mi lengua lame las esquinas de tu rostro
mi sexo arde en las orillas de tu voz
y en el centro de tus labios quise colgar un deseo.
Tus labios, aves inexplicables de alas gigantes
podrían arder en las esquinas del cielo,
sin explicación alguna, sin epílogo escrito.
Un beso en el centro de mi lengua
palpita como el pájaro que muere
como mueren los días en lluvias que cuelgan
de mis pies fríos,
de tus pies invisibles.
Me encanta.
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